NO ES PAÍS PARA MUJERES TRANS.
Raquel C. Ferreira. Noviembre 3, 2019
El acceso al empleo en estos
momentos en nuestro estado no es tarea sencilla, pero siempre hay
contextos que la dificultan más. Podemos nombrar varios, el primer
empleo, si no se tiene experiencia, superar los 50 (una edad en que
ni siquiera la amplia experiencia facilita esta tarea).
Pero si estos grupos anteriormente
mencionados cuentan con grandes dificultades para entrar en el mundo
laboral, existen colectivos en los que se vuelve una odisea casi imposible de capear. Podríamos citar a las
personas con discapacidad, inmigrantes, mujeres, trans, etc,
resaltando que puede y existe interseccionalidad entre ellas, ya que no
son excluyentes unas de otras.
En este artículo hemos decidido centrarnos en
uno de los colectivos más vulnerables ya que la discriminación
social e institucional que sufren, son los motivos reales de esa vulnerabilidad ante los abusos, injusticias y la denegación de derechos
laborales de las que son bien conocedoras las mujeres trans. La
realidad de estas personas no solo es olvidada sino también
invisibilizada, son el colectivo más marginado en el mundo laboral.
En el 2018 se publican datos de
nuestro territorio en el que se evidencia que las mujeres trans son el colectivo con la tasa de paro más alta del estado, estamos hablando del 80% de las mujeres trans, sin duda son las más discriminadas con diferencia. Bloqueando así su inserción laboral, y provocando con
ello, que muchas de ellas hayan terminado en una situación de extrema
exclusión social. Con graves consecuencias para sus vidas, sin acceso a vivienda digna, a una alimentación ni a
poder cubrir las necesidades básicas de la vida. Por no mencionar
como todo ello repercute a nivel personal, como puede ser en la autoestima, más
dificultad en relaciones sociales de calidad e incluso a nivel de
salud mental siendo más probable tener alguna enfermedad de las
llamadas trastornos emocionales como la depresión.
Es verdad que existen leyes a nivel
laboral, al menos sobre el papel, que como en el el artículo 4.2c
del Estatuto de los Trabajadores, contempla y protege de la no
discriminación de las personas para acceder a un puesto de trabajo
por causas que hagan referencia a razones de sexo, edad, condición
social, orientación sexual...etc. Sin embargo no hay ninguna ley que
reconozca y proteja de manera específica a las personas trans en el
centro de trabajo mientras realizan su proceso de transición. Y a
pesar de que es uno de los colectivos más excluidos a nivel laboral
no se ha puesto en marcha ningún plan de inserción laboral a nivel
estatal y son escasos los que se han llevado a nivel local o
autonómico.
Tampoco podemos obviar que la ley de2007, todavía vigente, tutoriza a las personas trans adultas. En ella se estipula las medidas a tomar por las personas trans para poder llevar a cabo el cambio registral del DNI en la modificación del nombre y del sexo. Para poner en marcha esta modificación primero deben obtener un informe psiquiátrico que lxs diagnostique con
un trastorno mental, concretamente "disforia de género", proceso estigmatizador por si mismo. Con este informe pueden acceder al endocrino para hormonarse durante dos años (tiempo estipulado en la ley) y ya pasado este proceso pueden obtener el cambio registral. Debemos hacer hincapié que no todas las personas trans desean cambiar su cuerpo y pasar por procesos hormonales y quirúrgicos, pero ante la ley se le niega que puedan decidir sobre sus cuerpos.
Este proceso que alarga la obtención del DNI con el nombre y sexo sentido tiene mucha importancia a la hora de buscar empleo, ya que hay numerosos casos de personas trans denuncian que al mostrar el DNI y no corresponder con la identidad sentida, se quedan sin el empleo, es fundamental un cambio de ley que facilite estés trámites administrativos.
Como orientadorxs laborales debemos reflexionar y preguntarnos hasta que punto conocemos esta realidad y que podemos hacer para facilitar y trabajar en pro de las inserciones laborales de las mujeres trans y en pro de la no discriminación y de naturalizar esta realidad en el mundo laboral.
Desde el inicio de la lucha de las personas LGTBI, iniciada por mujeres trans en la famosa revuelta de Stonewall en el año 69, han pasado 50 años de lucha y el colectivo trans sigue reclamando prácticamente los mismos derechos, lo cual refleja la invisibilidad y el ostracismo social al que han sido abocadxs. En estas imágenes que comparto han pasado 49 años y la lucha sigue.
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| Manifestación Orgullo 2018, Madrid. Gamá. |
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| Stonewall 1969, activista Silvia Rivera. |
Entender que el género es una cuestión
social y cultural que construimos, entender que no esta en la
genitalidad, entender que el derecho a ser e
identificarte como unx se siente y entender que romper o no, con las
normas marcadas de género; debe ser un derecho fundamental que no puede bajo ninguna circunstancia negarnos el libre acceso al
empleo, limitar ese derecho no deja de ser una vulneración básica
de derechos humanos acrecentada por la discriminación y es una forma
de violencia que esta respaldada a nivel social, por no emplear a
mujeres trans y a nivel. institucional por ver para otro lado y no
dar soluciones.
Para más información aquí comparto un artículo donde
hablan en primera persona mujeres trans y visibilizan la
discriminación a la que han tenido que hacer frente y también
profundiza en el tema de la prostitución como única salida laboral
en el colectivo.
https://www.playgroundmag.net/now/trabajo-sexual-nada-apartheid-laboral-trans_29759207.html
Y en este otro enlace podemos ver un vídeo donde una mujer trans habla en primera persona y en este caso si es una mujer con empleo, una de las afortunadas como refleja ella.
Y en este otro enlace podemos ver un vídeo donde una mujer trans habla en primera persona y en este caso si es una mujer con empleo, una de las afortunadas como refleja ella.





Realmente sufren una doble discriminación, tenemos mucho que avanzar pero .... hay esperanza!
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